El inefable universo de frases y palabras que se repiten cotidianamente, encierra en su significado historias de tiempos antiquísimos que la tradición oral y escrita ha ido posibilitando su conocimiento y posterior aplicación en el arte de comunicarse.
Muchas personas suelen ufanarse de su avezado conocimiento del lenguaje y de la pericia que demuestran en el manejo del mismo. Por ello, el interrogante surge por decantación ¿conocerán esos eruditos el origen de los términos que ellos tanto utilizan?
Hurgando en el génesis de las palabras, la búsqueda depara extravagancias y particularidades al por mayor. Es el caso de peluca: herencia del francés perruque, originada a su vez en perroquet, loro. El apodo de loros se les daba a los funcionarios de la justicia, cuyas grandes pelucas les daban cierta semejanza con esa ave.
Bigote es otro ejemplo esclarecedor de la oscilante ruta del idioma. Se origina del juramento Bei Gott que en el siglo XVI pronunciaban los soldados alemanes reclutados por Carlos V de Alemania. El ritual venia acompañado del gesto de pasarse el índice de la mano derecha sobre el labio superior. Así Bei Gott varió a bigote.
Uno de los rasgos distintivos del nacimiento de algunos vocablos es la estrecha relación que supieron tener con reyes y príncipes de las más variadas épocas. Mausoleo certifica fehacientemente este enunciado. Tomado de Mausolos, rey de una región de Grecia quién murió en el año 353 a.C. Su viuda ordenó la construcción de una tumba colosal que figuró entre las siete maravillas del mundo. Tenía una altura de 40 metros y coronaban la obra celebérrimas esculturas. En la actualidad se aplica a sepulcros imponentes y de grandes dimensiones.
Del mismo modo los países tienen en sus nombres, historias atiborradas de enigmas y misterios. A pesar de muchas versiones en cuanto al origen de España, se puede manifestar que surgió del término cartaginés Span, conejo. Era la “tierra de los conejos” porque, según los cartagineses, esos animales habían hecho su hogar en la región.
Escudriñando en los recovecos del idioma castellano, las frases también juegan un papel preponderante en las conversaciones diarias. Quién no ha pronunciado alguna vez “la tercera es la vencida” aludiendo a que en esa oportunidad la empresa llevada a cabo terminaría felizmente. Sin lugar a dudas, nadie ha sospechado que al decirla se entrecruzan con el Imperio Romano. La historia se remonta a la distribución de las legiones romanas, que para el combate se dividían en tres filas. En la primera iban los soldados novatos, provistos de armas livianas. Los seguían los de mayor edad, con un equipo más pesado. Y en la tercera línea estaba la elite de la legión, compuesta por veteranos de valor que tenían históricas batallas en su haber. Los que ocupaban ese lugar eran los terciarios, que entraban en acción cuando la primera y segunda línea no podían doblegar al enemigo, y solían asegurar la victoria para el bando Romano.
Otra de las frases que guarda reminiscencias con siglos pretéritos es “bajar los brazos”: en la antigüedad cuando algunos pueblos bárbaros se disputaban un derecho o un bien, los rivales debían someterse a una prueba que consistía en pararse espalda contra espalda con los brazos extendidos a la altura de los hombros. Perdía la confrontación quien primero los bajaba.
El espiral de fruición y seducción que embarga a quien emprende la tarea de conocer el origen de algo que está tan ligado a lo cotidiano es inabarcable. Casi como la esencia misma del lenguaje.
miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
Poema urgente
La conocí una noche de marzo
la imaginé mil veces en sueños
enseguida supe que era ella
la dueña de mis deseos
Un minuto le bastó para robar mi corazón
cien años no alcanzarían para salir de su prisión
contemplo sus labios, manantial de placer inagotable
admiro sus ojos, luminosos faroles que alumbran la vereda de mi amor
Mujer norte y sur
decime qué camino he de tomar
aclárame el sendero de mi oscuridad
muestráme el tesoro de tu verdad
La luna me devuelve su rostro
la gente murmulla su nombre
las estrellas la observan desde lo alto
y el mundo se rinde ante su encanto
Le imploro al destino una oportunidad para conquistarte
le ruego y le suplico una última chance.
Me contesta con arrogancia, con desdén de quién todo lo sabe
busca algún resquicio, espía por dónde fusilarme
la imaginé mil veces en sueños
enseguida supe que era ella
la dueña de mis deseos
Un minuto le bastó para robar mi corazón
cien años no alcanzarían para salir de su prisión
contemplo sus labios, manantial de placer inagotable
admiro sus ojos, luminosos faroles que alumbran la vereda de mi amor
Mujer norte y sur
decime qué camino he de tomar
aclárame el sendero de mi oscuridad
muestráme el tesoro de tu verdad
La luna me devuelve su rostro
la gente murmulla su nombre
las estrellas la observan desde lo alto
y el mundo se rinde ante su encanto
Le imploro al destino una oportunidad para conquistarte
le ruego y le suplico una última chance.
Me contesta con arrogancia, con desdén de quién todo lo sabe
busca algún resquicio, espía por dónde fusilarme
lunes, 4 de enero de 2010
No se mancha
La pelota rodaba fastidiosa por el impiadoso campo de juego. Nadie la trataba bien, no la acariciaban y cada vez más seguido le propinaban puntinazos en su dolorido estómago. De pequeña, ella solía observar por televisión a los grandes jugadores que mimaban a sus compañeras y añoraba un trato similar, afectuoso, cordial.
Pero a no engañarse, sus quimeras no eran vanas nimiedades.
Con el sosiego que le había transmitido su vasta experiencia, sabia que había diferentes clases de futbolistas. Dúctiles, aguerridos, otros más técnicos y la lista era infinita. Pero lo más importante era la intención, las ganas que ponían los jugadores de turno en tratarla bien. Valoraba a aquellos que siempre intentaban protegerla, cuidarla, esconderla del golpe artero.
Recordaba su infancia, donde los chicos de las categorías menores la respetaban y se divertían con ella, corriendo de acá para allá en una carrera desenfrenada de compañerismo y solidaridad. Luego con el correr de los años, su ascenso a las ligas mayores, donde las urgencias y las necesidades apremiantes hacían mella su ajado y esférico cuerpo.
En la actualidad, es una habitante más del sótano de algún club, atiborrado de trastos y objetos que alguna vez estuvieron de moda, como ella.
Sueña con que alguien se apiade y cosa sus gajos deslucidos, infle su corazón de ánimo y le permita rodar por última vez.
Pero a no engañarse, sus quimeras no eran vanas nimiedades.
Con el sosiego que le había transmitido su vasta experiencia, sabia que había diferentes clases de futbolistas. Dúctiles, aguerridos, otros más técnicos y la lista era infinita. Pero lo más importante era la intención, las ganas que ponían los jugadores de turno en tratarla bien. Valoraba a aquellos que siempre intentaban protegerla, cuidarla, esconderla del golpe artero.
Recordaba su infancia, donde los chicos de las categorías menores la respetaban y se divertían con ella, corriendo de acá para allá en una carrera desenfrenada de compañerismo y solidaridad. Luego con el correr de los años, su ascenso a las ligas mayores, donde las urgencias y las necesidades apremiantes hacían mella su ajado y esférico cuerpo.
En la actualidad, es una habitante más del sótano de algún club, atiborrado de trastos y objetos que alguna vez estuvieron de moda, como ella.
Sueña con que alguien se apiade y cosa sus gajos deslucidos, infle su corazón de ánimo y le permita rodar por última vez.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Bar Ventana Mundo
Desde la ventana de un bar sin época el mundo se adivina huérfano de anhelos.
Pido un café y lo bebo morosamente mientras conjuro espejismos de risas evanescentes, mientras oteo las esquirlas del calendario en un gastado álbum de fotos que ya no me sonríen.
En las calles una pareja limpia su conciencia con besos de limosna, un muchacho viaja a Macondo en la pluma de Gabo y una chica sin ganas de lunes se arrastra hasta el trabajo.
Llora Dios sobre esta tierra donde los abrazos y los cariños se mandan y ya no se dan, donde la indolencia arranca a desdentadas los últimos jirones de amor que laten en algún recodo del corazón.
Pido otro café.
El viento murmura frente al ventanal un argot inentendible y un mozo maldice la propina de dos señoras con más años que cortesía.
Poco a poco la noche y su silencio ominoso invaden todo de una tristeza sin brújulas y alguien jura solemnemente que mañana va a ser mejor persona.
Pago la cuenta y huyo pensando que el mundo es una lágrima y nosotros su causa…
Pido un café y lo bebo morosamente mientras conjuro espejismos de risas evanescentes, mientras oteo las esquirlas del calendario en un gastado álbum de fotos que ya no me sonríen.
En las calles una pareja limpia su conciencia con besos de limosna, un muchacho viaja a Macondo en la pluma de Gabo y una chica sin ganas de lunes se arrastra hasta el trabajo.
Llora Dios sobre esta tierra donde los abrazos y los cariños se mandan y ya no se dan, donde la indolencia arranca a desdentadas los últimos jirones de amor que laten en algún recodo del corazón.
Pido otro café.
El viento murmura frente al ventanal un argot inentendible y un mozo maldice la propina de dos señoras con más años que cortesía.
Poco a poco la noche y su silencio ominoso invaden todo de una tristeza sin brújulas y alguien jura solemnemente que mañana va a ser mejor persona.
Pago la cuenta y huyo pensando que el mundo es una lágrima y nosotros su causa…
domingo, 20 de diciembre de 2009
Primer amor
Si Dios me diera la posibilidad de nacer de vuelta
enmendaría errores, pediría más perdones
y buscaría otros atajos
pero te seguiría amando…
Procuraría transformar mis fracasos en éxitos
mis traspiés en aciertos
mi soledad en compañía
pero te seguiría amando…
Agradecería cada destello de vida
cada momento que no regresa
cada ilusión que se renueva
pero te seguiría amando…
Conservaría hacia ti
este amor indeleble e inmortal
y no modificaría ni una coma del guión
de nuestras hermosas vivencias
Si Dios me diera la posibilidad de nacer de vuelta
todo sería distinto, habría nuevas guerras, odios y rencores
también sueños vanos, efímeros e inconclusos
pero te seguiría amando…
Al imaginar otra vida, no concibo la idea de que no estés
de que no formes parte de mi infancia
de que no me envuelvas con tu nostalgia
no concibo la idea…
Boca Juniors de mi corazón, fulgor y pasión
cada lágrima que derrame por ti, formó este mar de sentimiento inexplicable
por eso si Dios me diera la posibilidad de nacer de vuelta, no lo dudaría y aceptaría
con riesgos e incertidumbre, pero a tu lado, como siempre.
enmendaría errores, pediría más perdones
y buscaría otros atajos
pero te seguiría amando…
Procuraría transformar mis fracasos en éxitos
mis traspiés en aciertos
mi soledad en compañía
pero te seguiría amando…
Agradecería cada destello de vida
cada momento que no regresa
cada ilusión que se renueva
pero te seguiría amando…
Conservaría hacia ti
este amor indeleble e inmortal
y no modificaría ni una coma del guión
de nuestras hermosas vivencias
Si Dios me diera la posibilidad de nacer de vuelta
todo sería distinto, habría nuevas guerras, odios y rencores
también sueños vanos, efímeros e inconclusos
pero te seguiría amando…
Al imaginar otra vida, no concibo la idea de que no estés
de que no formes parte de mi infancia
de que no me envuelvas con tu nostalgia
no concibo la idea…
Boca Juniors de mi corazón, fulgor y pasión
cada lágrima que derrame por ti, formó este mar de sentimiento inexplicable
por eso si Dios me diera la posibilidad de nacer de vuelta, no lo dudaría y aceptaría
con riesgos e incertidumbre, pero a tu lado, como siempre.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Melancolía
El aire es mustio cuando respiro, las aceras se tiñen de gris a mi paso y deshago caricias de primavera. Esta mañana (como siempre sucede)las planas de los diarios emanan sangre y me reconozco, indiferente.La contemplación de lo cotidiano asusta más que la guerra y de nada sirve gritar si el espejo está roto. Mientras tanto, reverberan grietas en mi conciencia y le hago una genuflexión al pasado.Los culpables de esta prisión sin elección se agazapan, pero están ahí; mentiras, mohines carencias, sudores. ¡Oh! los percibo, pero se esconden en el muladar de la tentación.El tedio se me pega en la piel y el niño que anida el recuerdo clama en mi interior y su eco se pierde como el sol en lontananza.El tiempo evade mis preguntas y se aleja presuroso por tremedales oscuros, acaso sin saber que en su huida deja nostalgias, quimeras y odios. Acaso sin saber que siempre se está yendo, escapando de mis promesas y juramentos perpetuos.Y camino, camino, camino, con la incertidumbre como única certeza, con la vana esperanza de que Epimeteo no abra la caja y descubra el suplicio, con la cabeza gacha y el fracaso erguido.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Disculpas
Perdón Ana Frank
Perdón José Saramago
Perdón Ismael Serrano
Perdón Marcos Ana
Perdón Eduardo Galeano
Perdón Rodolfo Walsh
Perdón por que a veces suelo olvidarme de vivir y la indiferencia nubla mi rostro.
Perdón José Saramago
Perdón Ismael Serrano
Perdón Marcos Ana
Perdón Eduardo Galeano
Perdón Rodolfo Walsh
Perdón por que a veces suelo olvidarme de vivir y la indiferencia nubla mi rostro.
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